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| Ayuntamiento |
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| Catedral de Saint Andre |
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| Organo de la catedral de San Andres |
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| Vista de la catedral desde la torre Pey-Berland |
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| Interior de la catedral |
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| Torre Pey Berland |
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| Porte Cailhau |
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| Puente de Pierre |
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| Place de la Bourse |
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| Marche des Capucines |
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| Ayuntamiento |
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| Catedral de Saint Andre |
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| Organo de la catedral de San Andres |
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| Vista de la catedral desde la torre Pey-Berland |
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| Interior de la catedral |
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| Torre Pey Berland |
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| Porte Cailhau |
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| Puente de Pierre |
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| Place de la Bourse |
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| Marche des Capucines |
Después de hacer una gran parte del viaje con motivos paisajísticos, ahora tocaba llegar a una gran ciudad y ver monumentos y disfrutar de otra manera. Múnich es la capital de Baviera, un moderno centro económico que cuenta con las sedes de Siemens y BMW.
Escudo que representa a Múnich y de ciudades hermanadas con ella.
Ayuntamiento de Múnich en la Marienplatz
Muy cerca de la plaza se encuentran las dos torres con cúpulas de cebolla de la Frauenkirche (Catedral de Nuestra Señora), el símbolo más reconocible de la ciudad. Una curiosidad: por ley, ningún edificio en el centro puede superar la altura de sus torres (99 metros), lo que permite que se vea desde casi cualquier punto.
Carillón del ayuntamiento: Es el quinto más grande de Europa, toca 43 campanadas con hasta tres melodías diferentes. Se observan las bodas del rey Ludwig y Teresa, el baile de los barrileros y una lucha de justas a caballo.
Si vais con tiempo a Múnich debeis hacer un alto en el Jardín Inglés o Englischer Garten, podéis pasear por sus 78 kilómetros de caminos, descansar en sus amplios jardines o ver cómo en el canal artificial que lo cruza, la gente hace surf.
Sede de la BMW
Péndulo de Foucault
En una isla en medio del río Isar, está uno de los museos más visitados de Alemania dedicado a la Ciencia y a la Tecnología. Es imposible verlo entero en un día. Puedes ver desde una mina hasta un planetario, pasando por el péndulo de Foucault o una jaula de Faraday.
Múnich es la capital de la cerveza, así que nos propusimos visitar las más importantes.
Cervecería Hofbräuhaus: Quizás la más famosa, tiene tres plantas y es digna de ver incluso si no te gusta la cerveza.
Cervecería Augustiner
La Puerta de Isar es la única medieval que ha conservado su torre principal.
Pagoda china en el Englischer Garten, que es también una cervecería famosa.
Puerta de la Victoria (Siegestor)
Estas puertas marcan los límites del casco antiguo. Mientras que la Isartor nos recuerda el pasado amurallado de la ciudad, la Siegestor, con su aire al Arco del Triunfo de París, es un homenaje a la paz tras la guerra. Pasear entre ellas es como recorrer los siglos de historia bávara.
En el centro del mercado hay un Biergarten (jardín de cerveza) rodeado de castaños.
Haz un "safari gastronómico" por los puestos del mercado y llévatelo al banco:
• Leberkassemmel: Panecillo con una rodaja gruesa de embutido de carne horneado. Pídelo con mostaza dulce (Süßer Senf) en las carnicerías (Metzgerei).
• Obatzda: Crema de queso Camembert aliñada con pimentón. Cómprala con un Brezel gigante.
• Schmalznudel: En el local Café Frischhut. Masas fritas tradicionales que están de muerte.
• Encurtidos: Puestos con pepinillos gigantes servidos en barquitas para llevar.
📍 Dónde: Viktualienmarkt 3, Múnich.
📅 Cuándo: Lunes a sábado (8:00 a 20:00). Los domingos cierra.
Si prefieres algo a cubierto pero con ese mismo espíritu de bancos compartidos, la otra opción es la mítica Hofbräuhaus. Allí las mesas también son compartidas y el ambiente es de fiesta constante con música en directo. 🍺🥨
Füssen es una ciudad encantadora de casas coloridas. Aunque es visitada principalmente como paso previo al castillo, la verdad es que pasear por sus calles y entrar en sus bares a probar sus estupendas cervezas es algo que no te dejará indiferente.
Las pintorescas calles de Füssen
Castillo de Hohe Schloss: En esta fortaleza vivió Luis II de Baviera con su madre hasta que se construyó el suyo propio. Fue aquí, entre estos muros góticos, donde empezó a forjarse la personalidad de un rey que prefería los sueños a la política.
Castillo de Hohe Schloss
Iglesia en Füssen
Un apunte histórico: A Luis II se le llamó el "Rey Loco", pero en realidad fue un visionario incomprendido. Mientras sus ministros se preocupaban por las guerras, él gastaba su fortuna personal en crear castillos que hoy son el motor económico de Baviera. Irónicamente, el rey solo pudo vivir en Neuschwanstein un total de 172 días.
Füssen y el río Lech
Al final de la ruta romántica y enclavado entre imponentes pinos de los Alpes, nos encontramos con un castillo de ensueño donde se inspiró Disney para su famoso logo. El castillo fue concebido como un gran escenario para recrear la mitología germana, inmortalizada en las obras de Richard Wagner, a quien el rey admiraba profundamente.
El castillo dominando el valle
Neuschwanstein
Si el exterior es fantástico, es digno de admirar el interior, los salones, los frescos de las paredes, el mobiliario, la cueva artificial y, lo mas impresionante, el Salón del Trono, de estilo bizantinio, con un mosaico en el suelo formado por dos millones de piezas. Es curioso que, a pesar de su lujo, el trono en sí nunca llegó a terminarse tras la misteriosa muerte del rey.
El Salon del Trono: Majestuosidad Bizantina
Salón de estar con frescos inspirados en Wagner
El dormitorio real: Un bosque tallado en madera
En fin, una visita obligada si vas a Alemania. 🏰
Entrada: 18€ (Adultos). Imprescindible reservar online.
Horario: 9:00 - 18:00 h (Abril a Octubre).
Desde Füssen puedes llegar andando, en bici o en coche de caballos para una experiencia total.
Aprovecha Füssen para probar las cervezas artesanas de la zona en su casco histórico.
Siguiendo nuestra andadura por tierras germanas y suizas, llegamos a un sitio espectacular: las cataratas del Rin o Rheinfall. Son las cataratas más grandes de Europa, se encuentran en la ciudad de Schaffhausen y, aunque estamos en frontera, pertenecen a Suiza.
Vista desde la orilla del centro de visitantes y el embarcadero
Hay rocas que dividen las cascadas, dándoles un aspecto imponente. Allí encontrarás un centro de visitantes con las típicas tiendas de souvenirs y un embarcadero. Nosotros cogimos un pequeño barco que te lleva a la otra orilla; allí hay un mirador donde puedes verlo todo mejor y hacer unas preciosas fotos. ¡La fuerza del agua se siente en la cara!
ℹ️ Sabías que... Las cataratas tienen 150 metros de ancho y 23 metros de altura. En los meses de verano, el caudal medio es de unos 600.000 litros de agua por segundo. ¡Una auténtica barbaridad de energía natural!
Vista desde la otra orilla, cerca de Neuhausen am Rheinfall.
Una vez disfrutado de las vistas de estas impresionantes cataratas, seguimos nuestro camino y llegamos a la isla de Reichenau. Situada en el Lago Constanza (Bodensee), esta isla pertenece a Baden-Wurtemberg y es famosa por su monasterio benedictino, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La isla se encuentra entre dos lagos de nombres impronunciables (Gnadensee y Untersee) y está unida a tierra por un puente de 400 metros rodeado de álamos. Es un lugar donde el tiempo parece haberse detenido entre viñedos y hortalizas.
Casa típica de Reichenau
Monasterio Benedictino
Estaréis pensando que no comemos, pero lo cierto es que, al recorrer tantos pueblos de paso, íbamos comiendo cuando el hambre apretaba. Eso sí, en todos los sitios lo hicimos estupendamente y a precios muy razonables. Siempre acompañados de abundante cerveza, ¡claro está!, y terminando con un buen café y un paseíto para bajar la digestión.
Precios: La ruta a la roca central (nº 1) cuesta unos 20 CHF (aprox. 21€). El cruce rápido (nº 2) son unos 6 CHF (ida y vuelta).
Horarios: Funcionan principalmente de Abril a Octubre, de 10:00 a 18:00 (en verano amplían hasta las 19:00).
Aunque aceptan Euros en las taquillas, el cambio suele ser 1:1 y te devuelven en Francos Suizos. Es más recomendable pagar con tarjeta para obtener el cambio real.
La isla es perfecta para recorrerla en bicicleta. Hay varios puestos de alquiler cerca del puente de entrada para visitar las iglesias románicas.
Siguiendo nuestro viaje, fuimos bajando y entramos en la Selva Negra, concretamente en Schiltach, una preciosa ciudad alemana rodeada de frondosos bosques a orilla de los ríos Kinzig y Schiltach, de casitas pequeñas con entramado de madera.
Plaza del Ayuntamiento (Marktplatz)
Un poco de historia: Schiltach fue fundada en el siglo XIII y durante siglos fue un centro vital para los flotadores de troncos (Raflerei). Los troncos de la Selva Negra se ataban formando balsas y se transportaban por los ríos Kinzig y Rin hasta los astilleros de los Países Bajos. Esta tradición se respira hoy en cada esquina.
Cuadro donde se ve el ayuntamiento y todo el pueblo procesionando en Navidad.
El Ayuntamiento
Estos no son pueblos de grandes monumentos ni palacios, pero no tienen nada que envidiar de estos. Solo pasear por sus callejuelas limpias, llenas de flores, con el río acompañándote, es una maravilla que no te puedes perder.
Río Kinzig y ventanas típicas de la región.
En fin, un pueblo al que me gustaría volver cuando estuviera nevado, porque debe ser un espectáculo digno de admirar.
El siguiente pueblo en el que paramos fue Triberg, capital mundial de los relojes de cuco. Los paisajes de estos pueblos son similares, como es lógico, casas con entramados de madera. En este pueblo se encuentra el reloj de cuco más grande del mundo, en realidad una casa entera convertida en reloj de cuco.
Entrada al pueblo de Triberg
Una de las tiendas de relojes y souvenirs.
Entrar en el mecanismo del reloj más grande del mundo es una experiencia fascinante. Los engranajes son totalmente de madera y el péndulo pesa cientos de kilos. ¡Es increíble que algo tan grande mantenga la precisión de un reloj de pulsera!
Relojes de todo tipo, verdaderas obras de arte.
Triberg es también conocida por la receta original de la Tarta de la Selva Negra (Schwarzwälder Kirschtorte). 🍰🍒
La mejor forma es el coche. Pero si te alojas en la zona, pide la tarjeta KONUS: te permite usar trenes y buses gratis por toda la Selva Negra.
En Triberg, ve al Café Schäfer. Dicen que tienen la receta original de la tarta desde 1915. Acompañala con un café bien caliente.
En Triberg, no te pierdas las Cascadas (Wasserfälle). Se iluminan hasta las 22h y puedes comprar cacahuetes para alimentar a las ardillas.