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Lisboa, tercer día

En nuestro tercer día en Lisboa decidimos dedicarnos más a la calle, Lisboa es una ciudad bonita por dentro y por fuera.

Mercado en Lisboa

Lo primero que vimos, al bajarnos del tranvía 15, que nos trae de Belem al centro, es el Mercado da Ribeira, un mercado moderno pero con muy buen gusto.

Zona de bares en el Meercado da Ribeira

Zona de compras

Luego fuimos subiendo hasta la Plaza Luis de Camoes, escritor y poeta portugués del siglo XVI. 

El poeta Luis de Camoes, uno de los orgullos de Portugal

Estamos en el barrio de Chiado, uno de los que debéis recorrer a pie, merece la pena.
En la plaza podéis pararos un momento en la iglesia Della Madonna di Loreto




Reconstruida en el siglo XVIII, tras el terremoto de 1755, fue llamada en el siglo XVI la iglesia de los italianos. Es más impresionante por dentro que por fuera.




Dentro de un bar en la Plaza del comercio, hay este carrito tan simpático, donde se compran los pasteles de Bacalao.

Seguimos nuestro camino buscando el elevador de Santa Justa, también importante en Lisboa, la entrada está incluida en la tarjeta Viva viagem, pero el elevador os deja un piso por debajo del mirador más alto, tendréis que pagar aparte 3 euros, para subir arriba del todo.

Al fondo, la pasarela del elevador


Imponente el mirador 
Es el único construido en forma vertical, fue terminado en 1902, en su construcción se usó las técnicas ya empleadas en otras construcciones, como la Torre Eiffel.


Las vistas son espectaculares, incluso conmigo delante.

Convento do Carmo, desde el mirador del elevador de Santa Justa

El convento está junto al mirador, fue el templo gótico más importante de Lisboa, hasta que le terremoto de 1755 lo tiró.
En las ruinas del convento está alojado el Museo Arqueológico de Lisboa.
Tranquilos, mi mujer sólo posó para la foto, aunque no sé yo si hubiera tocado alguna palanca......



Hay varios tranvias-elevadores, que os suben a otras zonas, en este caso el tranvia a la Gloria, conecta la Plaza de los Restauradores con el Barrio Alto,también arriba tenéis un mirador y unos puestos para merendar y tomar Licor de Giza, tipico portugués, lo podéis tomar en unos vasitos de chocolate.


Plaza de los Restauradores


De vuelta al piso, no pudimos resistirnos a pararnos a comprar los famosos Pasteis de Belém, al fin y al cabo el piso estaba a doscientos metros de la pastelería.


Hasta las palomas hacen cola para los pastelitos.

Los famosos Tuk-Tuk, muy populares en Portugal para recorrer la ciudad.







Los hay de diversas formas, colores y decorados.

Bueno, pues creo que hemos dado un buen repaso a la ciudad en tres días, espero que lo hayáis disfrutado, aunque, como siempre digo, es mejor ir a Lisboa y verlo con tus propios ojos.


Lisboa primer día                            Lisboa segundo día