Posando junto a la tumba de Tutankamón.
Seguimos avanzando a través de la historia de Egipto. En esta ocasión visitamos una parte fundamental: el Valle de los Reyes, o como me gusta llamarlo, el "cementerio VIP". Aquí era donde enterraban a los faraones y personajes más ilustres del Antiguo Egipto.
En la foto me podéis ver junto a la tumba de Tutankamón. Aunque hoy es el faraón más famoso, en su día no fue de los más importantes. Comenzó su reinado con solo 8 años y las decisiones reales las tomaban otros, como Ay (el padre de Nefertiti). Murió siendo adolescente, a los 19 años, debido a una infección tras romperse una pierna. Su fama mundial se debe a que su tumba fue la única que se encontró prácticamente intacta, sin saquear, en 1922.
Panorámica del imponente Valle de los Reyes.
Interior de la tumba de Ramsés IV.
Templos de Karnak y Luxor
Dejamos las tumbas para dirigirnos a los majestuosos templos de Karnak y Luxor. Antiguamente, estos dos centros de poder estaban comunicados por la famosa Avenida de las Esfinges, de unos tres kilómetros de longitud. Hoy en día solo se conservan los tramos que dan entrada a cada templo.
La Avenida de las Esfinges dando paso al templo de Luxor.
Escarabajo de Amenofis III en Karnak. Dicen que dar 7 vueltas cumple tus deseos.
El obelisco de Luxor, testigo mudo de la historia.
Uno de los lugares más impresionantes es la Sala Hipóstila. Cuenta con 32 columnas colosales dispuestas en filas. Es curioso saber que las imágenes de los dioses tuvieron que ser restauradas durante la XIX dinastía, ya que el faraón Akenatón —que era muy dado a destruir lo que no le gustaba— las había mandado borrar.
Pílono de entrada. Uno de sus obeliscos está hoy en la Plaza de la Concordia de París.
Columnata procesional de Amenhotep III: 14 columnas de 16 metros de altura.
Entrada con las estatuas sedentes de Ramsés II.
Un paso más en este apasionante viaje.
¡Otro pasito más de este apasionante viaje por tierras faraónicas!