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Monasterio de la Cartuja

El pasado domingo estuve en el Monasterio de la Cartuja, ahora convertido en el Centro Andaluz de Arte contemporáneo (C.A.A.C). Fui por la curiosidad, me habían contado que ahora había exposiciones, conciertos, etc., y gracias al buen día que hacía fuí a dar una vuelta.

Entrada al monasterio
Una vez que llegué a la puerta, preferí centrarme en lo que era antiguamente el Monasterio de Santa Maria de las Cuevas, que así se llama realmente, es uno de los cuatro monasterios cartujos que hay en Andalucía.
Realmente está muy reformado y aunque el tiempo ha hecho estragos sobre lo que fue, aún se puede ver vestigios de lo que tuvo que ser una maravilla.


 Antes de ser un monasterio, en el siglo XII, los almohades aprovecharon su ubicación junto al río y pusieron hornos de cocción para la alfarería, y dada la abundancia de arcilla la extraían labrando cuevas. Cuenta la leyenda que en 1248, en una de esas cuevas se halló una imagen de la Virgen María, de ahí su nombre.


A partir del año 1400 se convirtió en monasterio, fundado por el arzobispo Gonzalo de Mena.



Entrada a la iglesia de la Cartuja

Una especie de lavabo de los que hay varios.

Inmaculada de madera del siglo XVIII

La puerta es toda una obra de arte
Lavabo de azulejos

Techo de la capilla de Santa Ana
Patio del claustro
  
 Años después de la muerte del arzobispo, un miembro de la aristocracia sevillana, Perafán de Ribera, a la sazón Adelantado Mayor, subvencionó la construcción de la iglesia y se ocupó del mantenimiento del monasterio siempre que tuviera derecho a ser enterrado allí y sus armas heráldicas sustituyeran a las del Arzobispo.

A finales del siglo XV se establece allí la Orden de los Cartujos. El monasterio tuvo visita ilustres, allí se alojó Felipe II y pintaron Zurbarán y Pacheco. Al parecer Colón pasó largas temporadas en el Monasterio, Felipe II lo usó como retiro espiritual y los reyes que pasaban por Sevilla se alojaban en él. también personajes como Teresa de Jesús pasaron por él.
Primero el terremoto de Lisboa en 1755 y luego la invasión francesa causaron graves daños en el monasterio. Los franceses la saquearon, quitaron todo rastro de elementos decorativos y usaron la iglesia como cuadra, además de expulsar a los cartujos, que volvieron una vez pasada la revolución.







Sepilcro de Catalina de Ribera en mármol genovés


Mausoleo de Perafan de Ribera


Catalina de Ribera fue un personaje importante en la historia de Sevilla, fundó el Hospital de las Cinco Llagas, construyó la Casas de Pilatos y reformó el Palacio de las Dueñas. También era hija de Perafán de Ribera, benefactor del monasterio.


Hornos donde se hacía la loza
Gran chimenea junto a los hornos
Arcos junto a la capilla de Santa Ana


Hay varias plazas donde se ofrecen conciertos simultáneos que van cambiando cada cierto tiempo.

Dentro de los edificios se exponen colecciones itinerantes de pinturas, fotos, etc..
Curiosa obra


Si vais con niños, tienen castillos hinchables, cuenta cuentos, etc..
 Podeis ir con los niños, tienen entretenimientos varios para ellos y algunos sitios donde tomar una cerveza o un bocadillo.




En fin que podéis en plan de ocio, pero ya que estáis allí no os perdáis esta maravilla que fue y que aun conserva algo de su encanto.