Templo de Kom Ombo
Llegada por el Nilo al Templo de Kom Ombo.
En este apartado os mostraré en primer lugar el templo de Kom Ombo, situado a orillas del Nilo, por lo que lógicamente llegamos en nuestro crucero. Fue construido entre 1284 y 1264 a.C. por orden de Ramsés II.
La divinidad principal es Sobek, con cabeza de cocodrilo. Como a los habitantes no les gustaba tener una divinidad que representara el mal, agregaron al culto a Haroeris (Horus el viejo). En su interior visitamos la capilla de Hator, donde se ven momias de cocodrilos perfectamente conservadas.
Abu Simbel: La joya de Ramsés II
Rumbo a Abu Simbel a las 4 de la mañana.
A la mañana siguiente, sobre las 4:00, cogimos un autobús hacia una de las perlas del viaje: Abu Simbel. Son dos templos excavados en la roca, uno dedicado a Ramsés II y otro a Nefertari, su esposa predilecta.
Las cuatro estatuas sedentes de la entrada son todas de Ramsés II. Al parecer, el faraón era un poco egocéntrico. Lo más asombroso es su diseño: dos veces al año, el sol entra hasta el fondo del santuario iluminando las estatuas, excepto la del dios Ptah, ligado al inframundo.
Interior majestuoso tallado en el corazón de la montaña.
Debido a la construcción de la presa de Assuan, los templos fueron reubicados entre 1964 y 1968 para evitar que quedaran bajo el agua. Fue una obra de ingeniería internacional colosal que costó 36 millones de dólares. Como agradecimiento por la ayuda, Egipto regaló templos a varios países, como el Templo de Debod que tenemos en Madrid.
La Presa de Assuan
La excursión a esta zona es muy rígida; los autobuses van escoltados por la policía ya que es zona militar. La presa es una construcción grandiosa realizada entre 1959 y 1979 para controlar las inundaciones del Nilo. Un consejo: aprovechad las noches para pasear y comprar, ya que las ciudades viven las 24 horas y el calor es mucho más llevadero.
Terminamos este capítulo de Egipto. El próximo día me veréis bañarme en el Nilo, pero esa ya es otra historia. ¡Espero que os haya gustado!