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Cambados

Saludos, siguiendo con nuestro recorrido por Galicia, llegamos a Cambados, a 27 kilometros de Combarro. Cambados nace de la fusión de tres villas históricas, Fefiñans, Cambados y las marinera Santo Tomé. Aquí habiamos reservado una visita a la Bodega Martín Códax, una bodega emblemática en la producción de albariño así que, en cuanto salimos de Combarro, nos dirigimos allí.


Llegamos con tiempo a la bodega y nos sentamos fuera a contemplar el paisaje espectacular con l que cuenta la bodega.

 Esta es la fachada principal de la bodega. La cita era el sábado a las 11:30 de la mañana, así que estábamos solos, la simpatiquisima guía, le pido disculpas por no acordarme de su nombre, y nosotros, así que, aunque pueda parecer aburrido sólo tres personas, al contrario, ya que teniamos ma la guia para nosotros y pudimos hacer toda clase de preguntas sobre el tema enologico.
 Despúes de recorrer la bodega por dentro y explicarnos todo el proceso de producción, nos sentamos en una maravillosa terraza, donde por las tardes se puede uno sentar a escuchar conciertos y tomar un vino. Desde esta terraza se tiene esta vista. Campo, mar y montaña, todo en uno. La mayoría de la producción de uvas se le compra a los vecinos de la zona, después de pasar un proceso de calidad exhautivo, que hace de Cambados la zona de albariño por excelencia.

 En esa terraza nos sentamos con la experta y nos ofreció tres catas de tres vinos distintos en calidad, aunque todos albariños, por supuesto. El precio de la visita varia en relación a cuantas catas quieras hacer y otras visitas que se pueden realizar en la zona. Allí también pudimos charlar tranquilamente con la guía y con un comercial muy amable que se sentó con nosotros.
 Después de la visita hay una estupenda tienda donde adquirimos varias botellas de albariño de distintas calidades.
Después de la bodega, bajamos al pueblo paseamos por el centro y en la zona de Fefiñans, encuentras la plaza del mismo nombre, donde puedes visitar, en la zona derecha de la foto, la bodega, en la zona izquierda el pazo, con todas sus estancias. 
Plaza de Fefiñans, uno de los sitios mas visitados de la zona, vista desde la iglesia de San Benito.


En las afueras de Cambados se encuentran las ruina de Santa Mariña Dozo, de estilo gótico marinero. con cuatro arcos y cinco capillas, está destechada por motivos politicos y religiosos desde el siglo XIX, desde 2013 pertenece a la Asociacion de Cementerios singulares de Europa.


 Bodega del albariño Palacio de Fefiñanes, primera bodega que comercializó el albariño con denominacion y etiqueta. Como podéis suponer, tambien compramos alguna botella aquí. Tambien aquí el precio va en funcion de si sólo quereis visita, o tambien cata de uno, dos o tres vinos.
 Viñedos de la bodega, en alta para preservarlos de la humedad y otros problemas que atacan a la vid.



 Llegó la hora de comer y, como es natural, hay una amplia oferta de buenos sitios, nosotros optamos por A casa de leña, en la Plaza Rodas, recomendable, relación calidad precio buena y raciones abundantes.
 Fachada de la Iglesia de San Benito, que cierra la plaza de Fefiñanes en uno de sus laterales.
Calle típica, junto a la Plaza de Fefiñanes, donde, ademas de comer bien podeis comprar y catar los vinos de la tierra.

Bueno, pues esto dió de sí el día de Cambados, se puede ver en un día tranquilamente. Una vez visitado y tomado el café de las 18:00 horas, salimos hacia Santiago, pero, ya sabeis, eso es otra historia .....




Combarro

Después de pasar la mañana en Pontevedra, llegamos a Combarro donde teníamos el alojamiento, el Hotel Stella Maris, que os recomiendo si vais, ya que hay personal amable y tiene una localizacion ideal, está a diez minutos andando del casco histórico, aunque en realidad Combarro es todo casco histórico.
En realidad, Combarro se ve en medio día, pero yo tenía interés en cenar allí en uno de los restaurantes que están pegados a la ría, por lo tanto, no podía comer y beber sino tenía el hotel al lado, así  que reservamos días antes y comimos en O Bocoi, totalmente recomendable


Restaurante O Bocoi

Unas zamburiñas riquísimas
Aunque parezca un crucero, en realidad es el restaurante O Bocoi, en Combarro, cuando se movía el agua daba la impresion de ir en un barco.
Unos chipirones que dicen "cómeme"
Si quereis comer allí os aconsejo lo siguiente, por ejemplo, yo reservé a las 22.00, pero sobre las 21.30 ó 21.45, hay que estar en la mesa de recepcion diciendo que tienes reserva, porque la política del restaurante es no tener mesas vacías, así que si llega antes que tu otro que ha reservado, pues se sienta antes, osea que no tienes tu mesa reservada, sino la que se quede libre, de cualquier forma,si no reservas, no comes. Hay restaurantes por todo el pueblo, y encontraras algunos vacios, pero creo que escogimos el mejor y, sobre todo, el mejor situado.

Uno de los hórreos en la orilla

Uno de los treinta horreos alineados en la costa, que se conservan en Combarro, hay mas de 60 en todo el pueblo. El hecho de tener los horreos al lado del mar se explica porque antiguamente los habitantes de Combarro tenía tierras al otro lado de la ria, con lo que al tener los horreos a pie de mar, podian cargar directamente en las barcas los viveres sin necesidad de andar por esos caminos estrechos con los animales.



  

Cuatro de los siete cruceiros que podras ver en el pueblo, haces el recorrido y veras cada rincon del pueblo, merece la pena. Los cruceiros tienen en lo alto un Cristo y una virgen, ésta siempre mira hacia el mar, protegiendo a los marinos y el Cristo a tierra. El último lo encontraremos en la playa de Padrón. Un visitante atento se dará cuenta de que es el único en el que el Cristo mira hacia el mar y la virgen hacia la tierra. Esto se debe a que en el fuste se encuentra una representación de la Virgen del Carmen, que por ser la patrona de los marineros ofrece mayor protección a los trabajadores del mar.

Con la marea baja puedes caminar por detras de los horreos y hacer fotos desde otro punto de vista.




 Principio de la calle más transitada de Combarro, por sus tiendas, bares, etc.


Los horreos esta asentados sobre columnas, la razon es sencilla, Se colocan sobre columnas para evitar que la humedad del suelo o los ratones estropeen la cosecha. De hecho, las piedras circulares que hay sobre las columnas se llaman “tornarratos”, ya que su utilidad principal era impedir que los roedores llegasen al interior del hórreo.



Esta es la entrada a la zona de los horreos y restaurantes, ademas de tiendas de souvenir, donde podras catar los vinos y orujos de la tierras. Bueno, espero que este post te sirva, al menos como guía, si vas a Combarro.







Pontevedra

      Salimos de Vigo por la mañana, camino de nuestro nuevo destino, Combarro, pero aprovechando que nos cogia de paso paramos en una ciudad que nos gustó mucho y que se puede visitar en poco tiempo, concretamente en unas dos horas y media, que es lo que tarda una amable señorita de la oficina de Informacion que hay junto a las ruinas de Santo Domingo, al lado de la Plaza de España y puedes dejar el coche en un parking subterraneo que hay en la misma plaza. Empezamos nuestra visita por lo más famoso de la ciudad la capilla de la Peregrina, un edificio en forma de Vieira, en la parte superior de puede ver a Santiago, San Roque y la Peregrina, vestidos de peregrinos, para proteger a los que hacian la ruta portuguesa de Santiago.

      Ruinas del Convento de Santo Domingo, junto al kiosco de      informacion de donde salen las visitas.



La Capilla de la Peregrina, en la parte de arriba se observan los tres santos vestidos de peregrinos.

En la Plaza de la Peregrina, a principios de siglos, habia un boticario, Don Perfecto, que poseia un loro, el loro Ravachol, que se hizo muy popular entre los vecinos de la ciudad, ya que, al parecer, era tan listo que incluso participaba en las tertulias o conminaba a pagar a los morosos. Tan popular era que cuando murió toda la ciudad fue a dar el pesame al boticario y, desde entonces, en carnaval se celebra el entierro del loro Ravachol.


 He ahí el famoso loro.

Después de ver la Peregrina y el loro, dando un agradable paseo por la ciudad y con los comentarios de la simpatica pontevedresa que nos acompañaba llegamos al convento de San Francisco, en la Plaza de la Ferrería.

 
 Arriba podeis ver la fachada de la basilica de Santa Maria.       También es Pontevedra lugar de anécdotas y curiosidades que, como el San Jerónimo con gafas que se aprecia en la fachada de la basílica de Santa María la Mayor, que, dicen, fue edificada gracias a las sardinas, porque el gremio de pescadores pagó la construcción, y el ritmo de las obras oscilaba con las capturas y los precios de mercado



 El San Jerónimo con gafas

Tambien en esta basilica podemos ver una imagen de la Virgen embarazada.
Unas muestras de la arquitectura del casco histórico de Pontevedra.



Monumento a los heroes de Montesampaio, de la Guerra de la Independencia.


Bueno, pues despues de este paseo por Pontevedra, tomamos una cerveza, sin alcohol, y seguimos nuestro camino hacia Combarro, donde teniamos el hotel reservado, pero........eso es otra historia.





De planta casi redonda en forma de concha de vieira - See more at: http://www.visit-pontevedra.com/esp/8/8/descubre+pontevedra-monumentos+museos+parques+rutas+y+alrededores.html#divDatosRecurso
Sí tiene la fortuna de visitar Pontevedra durante el Carnaval, podrá deleitarse en la plaza de la Peregrina con la contemplación de la antigua botica de D. Perfecto Feijoo, boticario y figura ilustre de la villa.
El loro Ravachol, propiedad del boticario, moría el lunes de Carnaval de 1913 y se organizó un cortejo fúnebre por la ciudad hasta ser enterrado en una finca del boticario en las afueras. Desde entonces y en la honra del singular pájaro, Pontevedra celebra cada año el velatorio y entierro del Ravachol. - See more at: http://www.visit-pontevedra.com/esp/8/8/descubre+pontevedra-monumentos+museos+parques+rutas+y+alrededores.html#divDatosRecurso
Sí tiene la fortuna de visitar Pontevedra durante el Carnaval, podrá deleitarse en la plaza de la Peregrina con la contemplación de la antigua botica de D. Perfecto Feijoo, boticario y figura ilustre de la villa.
El loro Ravachol, propiedad del boticario, moría el lunes de Carnaval de 1913 y se organizó un cortejo fúnebre por la ciudad hasta ser enterrado en una finca del boticario en las afueras. Desde entonces y en la honra del singular pájaro, Pontevedra celebra cada año el velatorio y entierro del Ravachol. - See more at: http://www.visit-pontevedra.com/esp/8/8/descubre+pontevedra-monumentos+museos+parques+rutas+y+alrededores.html#divDatosRecurso
Sí tiene la fortuna de visitar Pontevedra durante el Carnaval, podrá deleitarse en la plaza de la Peregrina con la contemplación de la antigua botica de D. Perfecto Feijoo, boticario y figura ilustre de la villa.
El loro Ravachol, propiedad del boticario, moría el lunes de Carnaval de 1913 y se organizó un cortejo fúnebre por la ciudad hasta ser enterrado en una finca del boticario en las afueras. Desde entonces y en la honra del singular pájaro, Pontevedra celebra cada año el velatorio y entierro del Ravachol. - See more at: http://www.visit-pontevedra.com/esp/8/8/descubre+pontevedra-monumentos+museos+parques+rutas+y+alrededores.html#divDatosRecurso

Vigo, Nigran y Baiona

Bueno, después de salir de La Guardia, seguimos el viaje hacia Vigo, era nuestra siguiente parada y cogimos dos noches en el Hotel Vigo Plaza, está bastante bien el precio es razonable y muy cerca del centro, con lo que aparcas el coche y no tienes que moverlo para desplazarte. Llegamos por la tarde, después de como dije antes, pasar por La Guardia, comer en Casa Olga y subir al Monte Tecla. Nos alojamos y aparcamos un poco alejados pero bien para pasear hasta el centro, concretamente cerca del Monte O Castro y lo primero que vimos fue el monumento a los caballos, hay opiniones para todos los gustos que así que, vosotros mismos.
Monumento a los caballos en la Plaza de España
Llegamos al centro y dimos un agradable paseo, ya que la temperatura de todo el viaje fue estupenda, hay bastante ambiente nocturno y la mayoria de los bares está a tope, pero siempre hay un hueco donde sentarse y probar las estupendas viandas gallegas.

Al centro se llega, desde el hotel, a traves de la puerta del Sol, donde te encuentras con la estatua del Sireno.


 Ya, ya sé que puede ser cualquier cosa, pero le llaman el sireno, así que es lo que hay, frente hay un arco y a través de él, conectas con la zona de ocio y poco más allá, el puerto.

Por la mañana paseamos por el puerto, visitamos las tiendas del lugar y nos pasamos, logicamente por el Mercado A Pedra (Mercado de las Piedras), donde vimos los tipicos puestos de ostras.




 ¿Que cómo estaban las ostras? Ni idea, ni a mi, ni a mi mujer, nos gustan, así que hicimos las fotos y seguimos paseando. Nos fuimos a dar un paseo por el puerto.


 Sobre las 13 horas, nos dimos cuenta de que habiamos visto Vigo y, algunas cosas, dos veces, así que cogimos el coche y nos fuimos a Nigram, un pueblecito costero a unos 20 kms de Vigo, allí vimos la catedral Votiva del mar, la verdad es que es lo unico que hay que ver, pero tiene una playa perfecta para pasear y unos bares a pie de playa donde se come muy bien.



 Comimos en el Paseo Maritimo, en el Restaurante o Peirao, buena relacion calidad precio y tienes un menú bastante extenso.

Después de comer dimos un largo paseo por la playa para bajar el vino, y decidimos ir a visitar otra ciudad cercana, Baiona, que está a 40 kms de Vigo.

 Vista desde la muralla del Parador y, debajo el puerto de Baiona
 La visita se limitó a entrar en el Parador, debido la hora que era, pero mereció la pena.
 Al entrar en el Parador, debes pagar 5 euros, si entras en coche, pero si consumes mas de 15 euros te descuentan los 5, cosa que no es dificil, conque vayais tres ya gastais mas de 15 euros, y hay un trecho andando desde la puerta, así que aconsejo entrar en coche hasta la puerta del Parador, y despues de tomar un café admirando las vistas desde la terraza, dar la vuelta por encima de las murallas que rodean al Parador


El Parador era una antigua fortaleza medieval, por eso la muralla que lo rodea, a lo lejos se puede ver, en dias claros las Islas Cies.

Después de este dia tan interesante, volvimos a Vigo y cenamos en el Restaurante Los Soportales, en la Plaza de la Constitucion y comimos bastante bien, pero lo mejor estaba al final, después de la cena, como la noche anterior, fuimos, en la misma Plaza de la Constitucion a la Fabrica del Gelato, donde comimos los mejores helados que hemos probado en mucho tiempo. Así que fuimos hasta el hotel con nuestros helados y a descansar que al día siguiente seguiamos nuestra ruta gallega.



La Guardia o A Guarda

Bueno, ya estamos en la Guardia, o A Guarda, como la llaman por allí, después de estar por la mañana en Valença do Minho, volvimos a cruzar el puente para llegar a Tui, y a 27 kms, llegamos a La Guardia. Un pueblo bonito, con un paseo maritimo agradable para pasear. Aunque la principal razón de llegar hasta allí había sido gastronómica, mi amigo Luis nos recomendó un restaurante del que os hablaré en breve, el hecho de que llegaramos temprano nos hizo conocer algo del pueblo, aunque lo mejor estaba por llegar.

Vista de La Guardia desde el puerto

Monumento a los pescadores en el paseo maritimo.
 Una vez que dimos el paseo por el pueblo y el Paseo Maritimo, nos dirigimos al lugar recomendado para comer, y no es otro que Casa Olga.
Casa Olga es un restaurante pequeño, en el que es imposible comer sin reserva, tiene dos horas de reserva, a las 14,00 o a las 15:30. La señora Olga es una persona encantadora que a sus 80 y pico años, se encarga de tomar las comandas y ella misma trasiega con las langostas por la sala para enseñarte la que te va a poner.

Esta es la vista que tenia desde mi asiento, es imposible irse sin comerse una, como dice la señora Olga venir y no comer langosta es un pecado.
Aquí os enseño la que mi mujer y yo nos comimos. Tambien pedimos los obligatorios pimientos del padron y una merluza a la gallega espectacular, todo regado con vino albariño, como debe ser.
Despues de la langosta, un buen postre y un chupito. Logicamente la cuenta no fue barata, algo mas de 100 euros, pero mereció la pena. Además hay otras sorpresas en el restaurante que vereis cuando vayais.
Luego, para bajar la comida antes de seguir el camino, subimos al Monte de Santa Tegra o Santa Tecla, empezando por su poblado celta.


Ahí teneis las cabañas del poblado celta con el Miño de fondo.
 Sigues subiendo y en la cima encontrarás tiendas y puestos de recuerdos y un restaurante, y en la escalera que sube al restaurante, un gaitero, cuando llegas piensas ¡¡ que bonito y que típico ¡¡ una tarde en Santa Tecla, tiempo nublado, mercadillos, vista espectacular sobre el Miño, y un gaitero. Perfecto todo, te sientas en el restaurante te pides tu café y a los 15 minutos, sientes ganas de invitar a comer al gaitero, para que deje de tocar, porque tienes la cabeza loca. Pero bueno, te adaptas y haces fotos.
El gaitero en pleno concierto.

El camino de cruceiros que culmina el Monte de Santa Tecla.


Vista espectacular del encuentro entre el rio Miño y el Océano Atlántico. Al otro lado, Portugal.


En definitiva, vale la pena ir a la Guardia, comer en Casa Olga, visitar Santa Tecla y después seguir tu camino, por ejemplo a Vigo que es donde nos dirigiamos, pero eso, es otra historia que os contaré el próximo día.