Nuestro barco, nuestro hogar durante 6 días por el Nilo.
En este barco hicimos nuestro recorrido por el Nilo durante 6 días. La verdad es que estaba muy bien; las habitaciones eran espaciosas y, de noche, podíamos disfrutar de una copa en la sala de fiestas mientras veíamos la danza del vientre. Una experiencia relajante antes de las intensas visitas diarias.
Paramos para esperar en la Esclusa de la ciudad de Esna. Esta ciudad se encuentra a 55 km de Luxor y es obligatorio pasar por aquí para salvar un desnivel de 10 metros en el río. Mientras esperábamos, fuimos testigos de una de las formas de comercio más curiosas que he visto.
Como no podían subir a bordo, los vendedores de las barcas cercanas lanzaban chilabas y pareos directamente a la cubierta del barco, usando piedras como contrapeso. Nosotros cogíamos la prenda, nos la probábamos y, si no nos convencía, ¡de vuelta volando! Tras el regateo a gritos, el pago se enviaba lanzando el dinero en una bolsa con un alfiler de la ropa. ¡Una tienda realmente peculiar!
Templo de Horus en Edfú
Visitamos el Templo de Horus en Edfú, dedicado al dios halcón. Su construcción comenzó en el 237 a.C. y es, posiblemente, el templo mejor conservado del mundo antiguo. Aquí se respira la leyenda de Isis, Osiris y Horus. Cuenta la historia que Horus desafió y venció al malvado Seth en este mismo lugar para vengar a su padre Osiris.
Estatua de Horus, el dios halcón, custodiando la entrada.
El lugar más sagrado es un altar excavado en un bloque de granito de 4 metros de altura. Allí se encuentra una barca procesional; la actual es una copia, ya que la original se la llevaron los franceses al Louvre para "copiarla" y, por un "despiste", devolvieron la copia y se quedaron el original.
El Naos o santuario interior en granito.
Relieves detallados que muestran escenas rituales.
Es lamentable saber que gran parte de la policromía original se perdió porque los ingleses utilizaron el templo como cuartel. Para combatir el frío, encendieron fuegos en su interior, y el humo y las llamas dañaron irreversiblemente los techos y paredes policromados. A pesar de ello, la entrada principal sigue siendo magnífica.
La impresionante fachada del Templo de Horus.
¡Gracias por leerme y acompañarme en este viaje de memoria!
Cualquier sugerencia sobre las fotos o los textos será siempre bienvenida.
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